Menos de un mes después de subir al trono de Inglaterra, Eduardo V,de 12 años de edad, entró a la Torre de Londres y luego se le unió su hermano menor. Nunca salieron y su misteriosa desaparición nunca fue resuelta.
El 9 de abril de 1483, el rey Eduardo IV de Inglaterra murió poco antes de cumplir 41 años. Su hijo mayor y heredero tenía sólo 12, y en su testamento Eduardo dispuso que su hermano menor, Ricardo, duque de Gloucester, fuera protector del reino.
Durante casi 30 años las islas británicas fueron asoladas por una guerra civil entre la casa de York, cuyo emblema era una rosa blanca, y la casa de Lancaster, simbolizada por una rosa roja. A este conflicto se le denominó románticamente la Guerra de las Rosas. Como campeón de los York, Eduardo IV declaró usurpadores a los tres reyes Lancaster anteriores, pero su propio gobierno no estaba seguro y debió saber que su joven heredero, Eduardo, príncipe de Gales, estaba amenazado por aquellos.
Ricardo demostró ser un leal y hábil guerrero al servicio de su hermano Eduardo IV y había jurado fielidad al príncipe de Gales.Maniobró rápidamente para gobernar un reino que tenía en su centro un vacío de poder. El 29 de abril, Ricardo interceptó a la comitiva que acompañaba al joven Eduardo a Londes, arrestó al tío materno del muchacho, que estaba al mando, y acompañó a su sobrino durante la distancia restante a la capital. La coronación de Eduardo V, dispuesta para el 4 de mayo, se pospuso para el 22 de junio. El rey niño se instaló en los apartamentos reales de la Torre de Londres.
La Torre de Londres, escenario de eventos siniestros como, quizá, el asesinato de dos príncipes.
Isabel Woodville, viuda de Eduardo IV, sospechó de las intenciones de su cuñado y se refugió en la abadía de Westminster con su hijo menor y sus hijas. En junio, el protector consiguió persuadir a Isabel para que permitiera que su hijo Ricardo, duque de York, de 9 años de edad, fuese a la Torre, haciéndoles saber que el rey niño se sentía solo y necesitaba jugar con su hermano.
Entonces, el domingo en que debía coronarse, Eduardo V fue impedido para la sucesión. Un doctor en teología de Cambridge, de nombre Ralph Shaa, predicó un sermón en las afueras de la catedral londinense de San Pablo que ponía en tela de juicio la legalidad de la sucesión. Shaa afirmaba que Eduardo IV ya estaba legalmente comprometido cuando se casó con Isabel Woodville, que su unión con ella era inválida bajo la ley, y que sus hijos, incluyendo el rey niño, no eran legítimos. Dos días después, uno de los más firmes partidarios del protector repitió la afirmación ante un grupo de ciudadanos notables de Londres, agregando la sentencia:"¡Ay de aquél reino cuyo rey sea apenas un niño!".
Luego de fingir reticencia, el duque de Gloucester aceptó la corona el 26 de junio y fue proclamado Ricardo III. El reinado del rey niño duró menos de tres meses.
ACUSADO: RICARDO III
Durante julio, el no coronado Ricardo V, a quien ahora se le llamaba "Eduardo bastardo", y su hermano fueron vistos jugando ocasionalmente en los patios de la Torre. Pero luego, según un testigo presencial, los dos niños fueron llevados a las habitaciones interiores, donde fueron vistos tras ventanas con barrotes."hasta que a la larga se les dejó de ver".
En otoño de 1483 ya se murmuraba que los dos príncipes habían sido asesinados, pero ¿por quién?. En Enero de 1484, el canciller de Francia previno de los peligros de un reinado de menores: el rey de Francia, Carlos VIII, sólo tenía 14 años.Los hijos de Eduardo IV, declaró el canciller, habían sido asesinados por su tío y la corona había sido otorgada a un criminal.
Mientras tanto, Isabel se aliaba con los enemigos de Ricardo, ofreciendo a su hija mayor en matrimonio al pretendiente Lancaster, Enrique Tudor. En Agosto de 1485, Ricardo III se enfrentó a Enrique Tudor. En un momento crítico de la batalla, un partidario del rey desertó en favor de Enrique, y Ricardo fue muerto. El desertor tomó la corona del rey caído y la puso en la cabeza de Enrique VII. Terminaba así la Guerra de las Rosas; Inglaterra estaba a punto de entrar en una prosperidad sin precedentes bajo el reinado de la casa Tudor.
Así como Ricardo III fue atacado con el rumor de que él mató a los príncipes, ahora Enrique VII se atormentaba con historias de que aún estaban vivos y eran rivales potenciales del trono. Pero consiguió establecer la versión de que, bajo órdenes de Ricardo, los niños fueron asfixiados con almohadones de plumas y enterrados al pie de una escalera de la Torre.
El chivo expiatorio fue un tal sir James Tyrrel, procesado y ejecutado en 1502 por "traición sin especificar". Sólo después se anunció que Tyrrel confesó el crimen de los príncipes antes de ser decapitado. Esta versión, a pesar de que los detalles resultaban tan imprecisos, fue aceptada y pasó a la Historia con la biografía de Ricardo III, de sir Tomás Moro, publicada en 1534 y utilizada posteriormente por Shakespeare como fuente para u drama Ricardo III.
FUNERAL TARDÍO
En 1674, 200 años después del supuesto crimen, se encontró durante unas obras de construcción en la Torre de Londres una caja de madera con los esqueletos de dos niños. Aceptados como los restos de los príncipes asesinados, los huesos fueron enterrados en la abadía de Westminster.
En 1933, los huesos fueron examinados por expertos médicos. El veredicto: los esqueletos eran de dos niños cuyas edades coincidían con las de Eduardo V y su hermano. No podía establecerse la causa de su muerte, pero la quijada del niño mayor se veía muy deteriorada.
Una de las últimas visitas de los príncipes fue un médico real, llamado para curar de un dolor de dientes a Eduardo V. El médico reportó que el niño rezaba y hacía penitencia desde hacía varios días, pensando que enfrentaba su muerte.
"¡Ay de mí-decía-, quisiera que mi tío me dejara con vida, aunque perdiese mi reino!".
Fuente:Reader´s Digest
Fuente:Reader´s Digest



